November 3, 2022

Preocupación o ansiedad ¿Cómo identificarlos?

Actualmente es muy común escuchar frases como “estoy ansioso”, “tengo ansiedad”, “sufro de ansiedad”. Si bien es importante que seamos cada vez más conscientes de lo que sentimos, y que de igual modo estemos expuestos con más frecuencia a información sobre la importancia de la salud mental, el uso de la palabra ansiedad para referirse a cualquier preocupación minimiza la gravedad del trastorno y sus efectos en personas realmente cursan estos episodios y son diagnosticados con este trastorno.

Meta: Diferencia entre la preocupación y la ansiedad, ¿cómo identificarlas?. En Wavy te acompañamos para que conozcas mejor tu mente.

 

Las redes sociales y el internet han sido medios masivos de difusión que han permitido que trastornos como la ansiedad adquieran visibilidad. Diariamente, celebridades e influencers exponen los desafíos y luchas personales que han experimentado al ser diagnosticados con algún trastorno del estado de ánimo (tal como la depresion, ansiedad, etc). El gran alcance de estas historias logra que  muchas personas accedan a esta información, no obstante, al mismo tiempo, los conceptos empiezan a ser usados de modo indiscriminado. 

 

Aunque actualmente parezcan erróneamente equiparables, es importante que sepas que no es lo mismo sentirse preocupado a experimentar episodios de ansiedad. Para aclarar tus dudas sobre la diferencia entre la preocupación y la ansiedad, a continuación encontrarás información que te puede ayudar a diferenciar los dos términos y a identificar eso que sientes.

 

¿Cuál es la diferencia entre la ansiedad y la preocupación?

 

La ansiedad puede definirse de formas diversas dependiendo del enfoque psicológico desde el que sea observada. Como fenómeno psicológico, la ansiedad es compleja y multidimensional. Para hacerlo simple, vamos a acudir a una definición sencilla y general, recurriendo al Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales o DSM-V. 

 

 

La ansiedad puede ser entendida como una preocupación excesiva y anticipatoria que es difícil de controlar. Esta preocupación excesiva se manifiesta en el cuerpo con sensaciones físicas que causan un malestar clínico significativo y que deterioran el área social, laboral, familiar, etc. Estas son algunas sensaciones físicas asociadas con la ansiedad :

 

o Sensación de estar atrapado/inquieto

o Fatiga

o Dificultad para concentrarse o quedarse con la mente tranquila

o Irritabilidad

o Tensión muscular

o Problemas de sueño (dificultad para dormirse o para continuar durmiendo, o sueño inquieto e insatisfactorio).

 

Como ves, la ansiedad puede experimentarse desde una  dimensión cognitiva (que son los pensamientos de preocupación) y una dimensión física (síntomas físicos de estrés). En cambio, la preocupación se se manifiesta únicamente en la dimensión cognitiva, permaneciendo en el pensamiento sin  migrar al cuerpo.La gran diferencia es que la preocupación se disipa más rápidamente y puede derivar en soluciones al problema. En resumen, mientras la preocupación nos ayuda a buscar soluciones, la ansiedad puede causar el efecto contrario.

 

Todos nos hemos sentido preocupados alguna vez. La preocupación ocurre y es natural que la experimentemos; sin embargo, esa emoción es movilizadora y nos permite plantear, elegir y poner en práctica alguna de las alternativas posibles que nos faciliten encontrar soluciones a los problemas.. Una vez elegimos una posible solución, la preocupación puede desaparecer y, con ella, desaparece el malestar. La ansiedad, por el contrario, produce un efecto de inquietud e incomodidad creciente, no conduce a soluciones y deriva en una respuesta fisiológica muy intensa que aumenta el malestar. La ansiedad puede perdurar más tiempo que la preocupación.

 

Cuando estamos preocupados podemos notar que nos sentimos mejor al encontrar una solución a nuestro problema, es decir, la preocupación es temporal y no se prolonga mientras que la ansiedad, debe estar presente de modo frecuente y persistente por al menos 6 meses con las características que compartimos contigo más arriba para que pueda ser reconocida y diagnosticada.

 

Si sientes que la preocupación no solo la experimentas en el pensamiento, sino también en el cuerpo, y que el malestar ha afectado otras áreas de tu vida, podrías estar ante la presencia de síntomas de ansiedad. La buena noticia es que, de la mano de un/a profesional de la salud mental encontrarás maneras de redirigir tus pensamientos, elaborarlos y comprenderlos. Poco a poco, con paciencia, constancia y acompañamiento profesional, los síntomas de ansiedad pueden disminuir.

 

Si este es tu caso, te esperamos en nuestra sección de agendamiento para que puedas aclarar tus dudas y empezar a recorrer el camino hacia el bienestar emocional.

 

¡Aquí estamos para ti!

Referencias:

American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed., text rev.).